Arthur Schopenhauer – El Arte de Ser Feliz (Audiolibro Completo en Español) «Voz Real Humana»


Arthur Schopenhauer – El Arte de Ser Feliz (Explicado en 50 reglas para la vida) Narración: Artur Mas introducción arthur schopenhauer fue un filósofo
alemán considerado uno de los más brillantes del siglo 19
su filosofía concebida como un pensar hasta el final es deudora de platón y
espinoza sirviendo además como puente con la filosofía oriental en especial
con el budismo el taoísmo y el vedanta enemigo del materialismo y de la
dialéctica schopenhauer opone a la concepción materialista del mundo el
idealismo metafísico y afirma que la voluntad es la esencia del mundo el
voluntarismo de schopenhauer se distingue de las concepciones religiosas
ordinarias en que admite la dominación del mundo por una voluntad ciega y
racional absurda su idealismo objetivo es por
consiguiente una de las formas del racionalismo puesto que esa voluntad que
se supone el principio de todas las cosas excluye el determinismo de la
naturaleza y de la sociedad y por lo tanto la posibilidad de un conocimiento
científico otra particularidad de ese idealismo que
le ha valido su éxito entre los ideólogos de la reacción es la negación
que deriva de su voluntarismo de todo progreso histórico así como su pesimismo
adversario de un arte realista progresista schopenhauer es el campeón
de una estética fundada en el desprecio del hombre en la ignorancia de sus
intereses vitales en el desdén de la realidad
el arte progresista que lucha por un ideal opone una estética sin objeto la
indiferencia la intuición contemplativa la filosofía de schopenhauer se corona
con la proclamación del ideal místico del nirvana de la quedo absoluta que
aniquila la voluntad de vivir que toma de la religión budista
el arte de ser feliz es una verdadera joya excluida de su legado filosófico al
no ser grato buscar consejos sobre la felicidad entre las advertencias de un
maestro del pesimismo pero es precisamente a partir de la
concepción pesimista de la vida que schopenhauer nos invita a servirnos del
ingenio humano y la prudencia práctica para conseguir la felicidad
estas reglas para la vida muestran la compatibilidad del pesimismo metafísico
con los esfuerzos para llevar una vida feliz en un entorno laboral donde la
apatía la desilusión la falta de horizontes o incluso la depresión están
a la orden del día una lectura sosegada de estas reglas bien merece la pena prólogo la sabiduría de la vida como doctrina
bien podría ser sinónimo de la aeu de mónica
debería enseñar a vivir lo más felizmente posible y en concreto
resolver esta tarea aún bajo dos restricciones a saber sin una mentalidad
estoica y sin tener un aire de maquiavelismo
la primera el camino de la renuncia y austeridad no es adecuado porque la
ciencia está calculada para el hombre normal y éste está demasiado cargado de
voluntad laburo sensualidad como para querer buscar la felicidad por este
camino la última el maquiavelismo es decir la máxima de alcanzar la felicidad
a costa de la felicidad de todos los demás no es adecuada porque en el hombre
corriente no se puede presuponer la inteligencia necesaria para ello el
ámbito de la aeu de manía se situaría por tanto entre el del estoicismo y el
del maquiavelismo considerando ambos extremos como caminos aunque más breves
a la finalidad pero sin embargo vedados a ella
enseña cómo se puede ser lo más feliz posible sin mayores renuncias ni
necesidad de vencerse a sí mismo y sin estimar a los otros directamente como
simples medios para los propios fines a la cabeza estaría a la frase de que
una felicidad positiva y perfecta es imposible y que sólo se puede esperar un
estado comparativamente menos doloroso sin embargo haber comprendido esto puede
contribuir mucho a que seamos partícipes del bienestar que la vida admite además
que incluso los medios para ello solo están muy parcialmente en nuestro poder
a continuación se dividiría en dos partes uno reglas para nuestra conducta
hacia nosotros mismos dos para nuestra conducta hacia otras personas
antes de hacer esta división en dos partes aún habría que definir con mayor
precisión la finalidad o sea considerar en qué consistiría la felicidad humana
designada como posible y que sería esencial para ella
en primer lugar alegría del ánimo temperamento feliz este determina la
capacidad para el sufrimiento y la alegría
lo más próximo a él la salud del cuerpo que está en una precisa relación con
aquel para el que es la condición casi inevitable
tercero tranquilidad del espíritu ser cuerdo es la parte principal de la
felicidad sófocles de antígona la vida más grata
está en la inconsciencia sófocles de ajax cuarto bienes externos en una
medida muy reducida la división establecida por epicuro en uno bienes
naturales innecesarios dos naturales y no necesarios tres ni naturales ni
necesarios en las dos partes antes indicadas solo
se debería enseñar cómo se alcanza todo esto
a lo mejor lo hace la naturaleza en todas partes pero en aquello que depende
de nosotros esto se haría por medio del
establecimiento de reglas para la vida pero éstas no deberían suceder
pml sino puestas bajo rúbricas de las que cada una tendría a su vez sus
subdivisiones esto es difícil y no conozco ningún
trabajo previo al respecto por eso lo mejor es apuntar las reglas de esta
clase primero tal como se nos ocurran y rubricar las después y subordinar las
unas a otras como ensayo regla número uno todos hemos nacido en arcadia es decir
entramos en el mundo llenos de aspiraciones a la felicidad y al goce y
conservamos la insensata esperanza de realizarlas hasta que el destino nos
atrapa rudamente y nos muestra que nada es nuestro sino que todo es suyo puesto
que no sólo tiene un derecho indiscutible sobre todas nuestras
posesiones sino además sobre los brazos y las piernas los ojos y las orejas
hasta sobre la nariz en medio de la cara luego viene la experiencia y nos enseña
que la felicidad y el goce son puras quimeras que nos muestran una ilusión en
las lejanías mientras que el sufrimiento y el dolor son reales que se manifiestan
a sí mismos inmediatamente sin necesitar la ilusión y la esperanza
si esta enseñanza trae frutos entonces pesamos de buscar felicidad y goce y
solo procuramos escapar en lo posible al dolor y al sufrimiento el prudente no
aspira al placer sino a la ausencia de dolor aristóteles
de ética a nicómaco reconocemos que lo mejor que se puede encontrar en el mundo
es un presente indoloro tranquilo y soportable
si lo alcanzamos sabemos apreciarlo y los guardamos mucho de estropearlo con
un anhelo incesante de alegrías imaginarias o con angustiadas
preocupaciones cara a un futuro siempre incierto que por mucho que luchemos no
deja de estar en manos del destino acerca de ello porque habría de ser
necio procurar en todo momento que se disfrute lo posible del presente como lo
único seguro puesto que toda la vida no es más que un trozo algo más largo del
presente y como tal totalmente pasajera regla número 2 evitar la envidia
nunca serás feliz si te atormenta que algún otro es más feliz que tú séneca de
la ira cuando piensas cuántos se te adelantan
ten en cuenta cuántos te siguen séneca de cartas a lucílio
no hay nada más implacable y cruel que la envidia y sin embargo nos esforzamos
incesante y principalmente en suscitar envidia regla número 3 al lado del carácter inteligible y del
empírico hay que mencionar otro que es diferente
de estos dos el carácter adquirido al que sólo se consigue en la vida a través
del ejercicio en el mundo y del que se habla cuando se elogia a alguien como
hombre con carácter o cuando se critica a alguien por su falta de carácter
se podría pensar que el carácter empírico en tanto la manifestación del
inteligible por ser invariable y como todo fenómeno natural consecuente en sí
mismo también en el ser humano debería mostrarse siempre igual a sí mismo y
consecuente y que no sería necesario que se adquiera artificialmente un carácter
por medio de la experiencia y la reflexión pero no es así y aunque
siempre somos la misma persona no siempre nos comprendemos a nosotros
mismos en todo momento sino que nos equivocamos con respecto a nosotros
mismos hasta que hemos alcanzado en cierto grado el verdadero conocimiento
de nosotros mismos siendo un mero impulso natural el carácter empírico es
en sí mismo irracional es más sus manifestaciones encima a las
perturba la razón y lo hace tanto más cuanto mayor sea la sensatez y fuerza de
pensamiento que posea una persona porque éstas siempre le muestran lo que le
corresponde al ser humano en general en tanto carácter de toda la especie y
lo que son las posibilidades de éste a partir de su abolición y sus esfuerzos
debido a este hecho le resulta más difícil comprender lo que él mismo
conforme a su individualidad quiere y puede dentro de todo el conjunto de
posibilidades dentro de sí mismo encuentra las predisposiciones para los
más diversos esfuerzos y aspiraciones pero sin experiencia no llega vez con
claridad el grado en que los mismos se encuentran en su individualidad y aunque
se decidiera sólo por las tendencias que son adecuadas a su carácter no deja de
sentir especialmente en determinados momentos y estados de ánimos el estímulo
para otras totalmente opuestas e irreconciliables por aquellas a las que
habrá que es reprimir del todo si quiere dedicarse a las primeras sin sentirse
perturbado porque así como nuestro camino físico sobre la tierra siempre es
tan sólo una línea y no una superficie si queremos así ir y poseer una cosa
debemos dejar la diestra y siniestra incontables otras cosas y renunciar a
ellas cuando no podemos decidirnos a hacerlo
sino que nos sentimos tentados de asir con las manos todo lo que nos apetece al
pasar por delante como los niños en las ferias entonces se trata de la tendencia
errónea de querer extender la línea de nuestra vida a una superficie pues
caminamos en zig zag deambulamos sin rumbo como fuegos fatuos y no alcanzamos
propósito alguno o para usar otra parábola según la doctrina del derecho
de jobs en un origen todos tienen derecho a todas las cosas pero a ninguna
en exclusividad pero cada uno puede sin embargo obtener
un derecho exclusivo a cosas singulares cuando renuncia a su derecho a todas las
demás cosas al tiempo que los otros hacen lo mismo con respecto a lo que
cada uno ha elegido como suyo justamente así ocurre en la vida donde solo podemos
alcanzar con seriedad y fortuna un único propósito
trátese del placer del honor la riqueza la ciencia el arte o la virtud si
abandonamos todas las exigencias que le son ajenas si renunciamos a todo lo
demás por eso el mero querer y también poder
por sí mismos aun no bastan sino que un hombre también debe saber lo que quiere
y debes saber lo que puede hacer solo así dará pruebas de su carácter y sólo
entonces puedes realizar algo con logro antes de haber llegado a este extremo
con indiferencia de las consecuencias naturales de su carácter empírico de
hecho no tiene carácter y aunque el conjunto debe ser fiel a sí mismo y
recorrer su camino es arrastrado por su demonio así no seguirá una trayectoria
perfectamente recta sino una línea temblorosa y desigual vacilará se
desviará volverá atrás se causará a sí mismo arrepentimientos y dolor
todo esto le pasa porque en las cosas grandes y pequeñas tiene ante los ojos
todo cuanto es posible y alcanzable al ser humano pero sin saber cuál de todas
esas opciones es para él la única apropiada y realizable e incluso la
única que puede disfrutar por eso envidiarán jamás de uno por su situación
y circunstancias cuando éstas sólo son apropiadas para el carácter de esos
otros y no para el suyo y en las que se sentiría feliz y ni siquiera la
soportaría pues tal como el pez solo se siente bien
en el agua el pájaro en el aire y el topo debajo de la tierra así todo ser
humano solo se siente bien en el ambiente que le es apropiado por ejemplo
el aire de la corte no es respirable para cualquiera
por carecer de la comprensión suficiente de todo ello algunos fracasan en
diversos intentos en ciertos aspectos forzarán su carácter propio sin poder
dejar de serle fiel en conjunto y lo que alcanzan así con muchos
esfuerzos contra su naturaleza no les dará a placer alguno lo que aprenden de
este modo permanecerá inerte e incluso desde el punto de vista ético una acción
demasiado noble para su carácter surgida no de un impulso puro e inmediato sino a
partir de un concepto o dogma perderá todo su mérito también a sus propios
ojos por el arrepentimiento egoísta que sentirá después el querer no se puede
aprender séneca de cartas a lucílio
solo la experiencia nos enseña cuan inquebrantable es el carácter ajeno y
antes de aprender lo creemos puerilmente que nuestros argumentos razonables
nuestros ruegos y súplicas nuestro ejemplo y nuestra generosidad pueden
llevar a alguien a abandonar su manera de ser cambiar su forma de actuar
distanciarse de su modo de pensar o incluso ampliar sus capacidades y lo
mismo nos ocurre con nosotros mismos debemos aprender a partir de la
experiencia qué es lo que queremos y de que somos capaces anteriormente no lo
sabemos carecemos de carácter y a menudo debemos
sufrir duros golpes que desde fuera nos fuerzan a volver a nuestro propio camino
pero cuando finalmente lo hemos aprendido entonces hemos conseguido lo
que la gente llama carácter es decir el carácter adquirido
según lo dicho no es otra cosa que un conocimiento lo más completo posible de
la propia individualidad es el conocimiento abstracto y por tanto
preciso de las propiedades inamovibles del propio carácter empírico y de la
medida y la tendencia de las propias capacidades mentales y físicas o sea del
conjunto de capacidades y deficiencias de la propia individualidad eso nos pone
en condiciones de desarrollar entonces de manera serena y metódica el papel que
desempeña la propia persona está en sí misma era invariable y antes la hemos
dejado crecer de manera natural sin regla
pero siguiendo conceptos firmes podemos llenar las lagunas que el capricho las
flaquezas han causado en ella nuestra manera de actuar de por sí
ineludible la causa de nuestra naturaleza individual ahora la hemos
orientado según principios claramente conscientes a los que tenemos siempre
presentes de modo que la desenvolvemos tan pensada mente como si la hubiésemos
aprendido sin dejarnos confundir por la influencia pasajera de un estado de
ánimo o la impresión del momento sin sentirnos inhibidos por la amargura o la
dulzura de un hecho singular que encontramos en nuestro camino sin
titubeos vacilaciones ni gestos sin consecuentes ya no actuaremos como
principiantes que ponderan intentan tantear para ver lo que realmente quiere
no pueden hacer sino que lo sabemos de una vez por todas de modo que en
cualquier elección sólo hemos de aplicar proposiciones generales
a sus particulares y llegamos pronto la decisión
conocemos nuestra voluntad en general y no nos dejamos seducir por estados de
ánimo o sugerencias externas a decidir en lo particular lo que en conjunto es
contrario a aquella también conocemos la índole y la
dimensión de nuestras capacidades y deficiencias lo cual nos ahorrará muchos
pesares en efecto no hay realmente otra manera de disfrutar que no sea el uso y
la sensación de las propias fuerzas y el mayor dolor nos causa la percepción de
la carencia de fuerzas donde las necesitaríamos
una vez que hemos averiguado dónde están nuestras capacidades e insuficiencias
cultivaremos nuestras disposiciones naturales sobresalientes para usarlas y
aprovecharlas de todas las maneras posibles y nos encaminaremos siempre en
aquella dirección donde son útiles y válidas mientras que evitaremos por
completo venciendo nuestros impulsos a los propósitos para los que por
naturaleza tenemos poco talento nos cuidaremos a intentar hacer lo que de
todos modos no logramos sólo quien ha conseguido esto será siempre con plena
conciencia y del todo el mismo y nunca se sentirá abandonado por sus fuerzas
puesto que siempre sabe lo que puede exigirse a sí mismo
así tendrá a menudo la alegría de experimentar sus capacidades y raras
veces el dolor de tener que recordar sus deficiencias lo cual significa una
humillación que causa tal vez el mayor dolor al espíritu
por eso es mucho más fácil encarar claramente el propio infortunio que la
propia torpeza cuando estamos totalmente familiarizados
con nuestras capacidades y deficiencias y ahora intentaremos mostrar puntos
fuertes que no tenemos no jugaremos con moneda falsa porque estos engaños
finalmente fallarán su meta dado que todo el ser humano solo es la
manifestación de su voluntad no puede haber nada más erróneo que partiendo de
la reflexión pretender ser alguien diferente del que se es porque esto
significa una contradicción directa de la voluntad consigo misma
la imitación de características y peculiaridades ajenas es mucho más
vergonzoso que vestir la ropa de otro porque significa juzgarse a sí mismo
como carente de valor a este respecto el conocimiento de la propia mentalidad y
de todas las clases de capacidades personales y de sus límites variables es
el camino más seguro para llegar a estar lo más satisfecho que se pueda de uno
mismo porque tanto para las circunstancias interiores como para las
exteriores es cierto que no hay otro consuelo eficaz que la plena certeza
acerca de la necesidad ineludible un mal que nos ha afectado no nos
atormenta tanto como pensar en las circunstancias yo lo podrían haber
evitado por eso para tranquilizarnos no hay otro
medio mejor el de considerar lo sucedido desde el punto de vista de la necesidad
desde el cual todos los accidentes se muestran como obra de un destino
imperante de modo que reconocemos el málaga decidido como inevitablemente
producido por el conflicto en tres circunstancias interiores y exteriores
o sea como fatalidad y de hecho sólo seguimos lamentándonos mientras
esperamos poder impresionar así a los demás y seguimos enfurecidos mientras
hacemos inusitados esfuerzos para mantenerlos excitados
pero tanto niños como adultos saben conformarse tan pronto que comprenden
claramente que las cosas no tienen remedio dominando con fuerza el rencor
guardado en el pecho homero de la ilíada nos parecemos a los elefantes capturados
que durante muchos días siguen enfurecidos y agresivos hasta que ven
que es infructuoso y súbitamente ofrecen serenos su nuca al yugo quedando tomados
para siempre somos como el rey david quien mientras vivía su hijo imploraba a
jehová sin cesar y se mostraba desesperado pero tan pronto como el hijo
murió dejó de pensar en él a esto se debe que muchas personas
soportan con total indiferencia incontables males persistentes como la
deformidad la pobreza el nivel social bajo la fealdad un lugar de residencia
desagradable a tal punto que ya ni siquiera lo sienten cual heridas
cicatrizadas simplemente porque saben que nada se
escapa a la necesidad interior o exterior que se puede modificar
los más felices en cambio no comprenden como algo así puede soportarse
nada nos reconcilia más firmemente con la necesidad exterior e interior como su
conocimiento preciso cuando hemos reconocido de una vez por
todas nuestros fallos y deficiencias lo mismo que nuestras características
buenas y capacidades y hemos puesto nuestras metas de acuerdo con ellas
conformándonos con el hecho de que ciertas cosas son inalcanzables
entonces evitamos de la manera más segura y en la medida en que nuestra
individualidad lo permite el sufrimiento más amargo que es el descontento con
nosotros mismos como consecuencia inevitable del desconocimiento de la
propia individualidad de la falsa presunción y la arrogancia que resulta
de ella los capítulos amargos de la
recomendación del conocimiento de sí mismo se pueden ilustrar excelentemente
con este verso de ovidio el mejor libertador de aquel espíritu
fue quien rompió las ligaduras que le ataban el pecho y dejó de sufrir de una
vez por todas ovidio de remedios de amor
aquí terminamos nuestro comentario sobre el carácter adquirido que es menos
importante para la ética propiamente dicha que para la vida en el mundo
social pero cuya consideración se juntaba sin embargo como tercer tipo al
lado del cadáver inteligible y del empírico sobre los cuales nos tuvimos
que extender en una reflexión algo más detallada para precisar como la voluntad
en todas sus manifestaciones está sometida a la necesidad al tiempo que en
sí misma no obstante se la puede calificar como libre e incluso
omnipotente regla número 4
sobre la relación entre las pretensiones y las posesiones
los bienes que alguien nunca se le había pasado por la cabeza pretender no nos
echa en absoluto de menos sino que está plenamente contento sin ellos otro en
cambio que posee cien veces más que aquel se siente desgraciado porque le
falta una cosa qué pretende también a este respecto cada uno tiene
su propio horizonte de lo que a él le es posible alcanzar
hasta dónde se extiende llegan sus pretensiones si un objeto cualquiera
dentro de este horizonte se le presenta de tal manera que puede confiar en
obtenerlo entonces se siente feliz en cambio es infeliz si surgen dificultades
que le privan de la perspectiva de tenerlo
lo que se halla fuera del alcance de su vista no ejerce ningún efecto sobre él
esta es la razón por la cual el pobre no se inquieta por las grandes posesiones
de los ricos y por la que a su vez el rico no se consuela con lo mucho que ya
posee cuando no se cumplen sus pretensiones
la riqueza es como el agua del mar cuanto más se beba más sed se tendrá lo
mismo vale para la fama tras la pérdida de las riquezas o de una
situación acomodada tan pronto como se supera el primer dolor el estado de
ánimo habitual no suele ser muy diferente de la anterior y esto se debe
al hecho de que una vez el destino ha reducido el factor de nuestras
posesiones nosotros mismos reducimos en igual medida el factor de nuestras
pretensiones esta operación es ciertamente lo propiamente doloroso en
un caso de infortunio una vez terminada el dolor va disminuyendo hasta que
finalmente no se lo siente más la herida cicatriza
a la inversa en un caso de buena fortuna sube el compresor de nuestras
pretensiones y éstas se expanden esto constituye la alegría pero tampoco duran
más tiempo del que hace falta para terminar del todo esta operación nos
acostumbramos a la dimensión más extensa de nuestras pretensiones y nos volvemos
indiferentes hacia las posesiones correspondientes esto ya lo indica el
pasaje homérico de la odisea que termina así
pues así es el talante de los humanos que habitan la tierra como la suerte del
día que el padre va mandando a dioses y seres humanos
la fuente de nuestro descontento se encuentra en nuestros intentos siempre
es renovados de subir el nivel del factor de las pretensiones
mientras la inmovilidad del otro factor lo impide regla número 5
la medida natural e individual del dolor por cierto que la observación sobre lo
inevitable del dolor y sobre la sustitución de una cosa por la otra y el
introducir lo nuevo expulsando lo anterior podría llevarnos incluso a la
hipótesis paradójica aunque no descabellada de que en todo individuo la
naturaleza determina definitivamente la medida del dolor que es característica
para él una medida que no se podría dejar vacía ni tampoco con más demasiado
por mucho que cambie la forma del sufrimiento
según esta idea el sufrimiento y bienestar no vendrían determinados desde
fuera sino precisamente por esa medida o disposición que podría experimentar
algún aumento o disminución según el estado físico y los distintos momentos
pero que en conjunto permanecería igual siendo simplemente lo que se llama el
temperamento de cada uno o mejor dicho el grado en que su mente sería más
liviana o más grave como lo expresa platón en el primer libro de la
repubblica lo que apoya esta hipótesis no sólo es
la conocida experiencia de que grandes sufrimientos hacen totalmente
imperceptibles a los pequeños y a la inversa que en ausencia de grandes
sufrimientos incluso las más pequeñas molestias nos atormentan y ponen de mal
humor sino además el hecho de que la experiencia nos enseña que una gran
desgracia que nos hace estremecer nos sólo de pensar la cuando realmente
ocurre tan pronto como hemos superado el primer dolor en conjunto no has de lo
mucho nuestro estado de ánimo y también a la inversa después de producirse un
hecho feliz y largamente esperado no nos sentimos en conjunto mucho más a gusto y
cómodos que antes solo en el instante en que se produce
dicho cambio nos conmueve de manera inusitada mente fuerte sea en forma de
un profundo lamento o en la de una exclamación de júbilo
más ambos desaparecen pronto porque se basan en un engaño nos surgen a partir
del dolor o del placer inmediatos y actuales sino debido al anuncio de un
futuro nuevo que se anticipa en ellos solo por el hecho de que el dolor o la
alegría hacen un préstamo al futuro es posible que sean tan inusualmente
grandes y por tanto no duraderos a favor de la hipótesis según la cual
tanto en la cognición como en los sentimientos de sufrimiento o bienestar
una gran parte estaría determinada subjetivamente y a priori se pueden
alegar todavía como prueba las observaciones de que al parecer el ánimo
alegre o triste de las personas no está determinado por circunstancias externas
como riqueza o clase social porque entre los pobres encontramos al menos el mismo
número de caras contentas que entre los fijos por añadidura los motivos que
llevan al suicidio son muy diversos de manera que no podemos indicar una
desgracia lo bastante grande para que induzca con gran probabilidad a
cualquier carácter al suicidio y hay pocos males pequeños
que por insignificantes que parezcan no hayan provocado también suicidios aunque
el grado de nuestra alegría o tristeza no es siempre el mismo según esta
concepción no lo atribuimos al cambio de circunstancias externas sino al estado
interior al estado físico porque cuando se produce un aumento auténtico de
nuestro buen humor aunque fuera pasajero incluso llegando al grado de la alegría
esto suele ocurrir sin motivo externo alguno es cierto que a menudo entendemos
nuestro dolor como consecuencia de un determinado acontecimiento externo y
aparentemente sólo es éste el que nos pesa y entristece de modo que creemos
que al desaparecer esta causa deberíamos sentir la mayor satisfacción
sin embargo esto es un engaño según nuestra hipótesis la magnitud de nuestro
dolor y bienestar en su conjunto está determinada subjetivamente en cada
momento y en relación a nuestro dolor cualquier motivo externo de tristeza es
tan solo lo que para el estado físico sería un vejiga torio que concentra
todos los tumores malignos repartidos en el cuerpo si no hubiera una causa
externa de sufrimiento el dolor determinado por nuestro carácter y por
tanto inevitable durante este periodo estaría repartido en mil puntos
diferentes y aparecería en forma de mil pequeños disgustos y quejas sobre cosas
que pasamos del todo por alto cuando nuestra capacidad para el dolor ya está
colmada por un mal principal que ha concentrado
todos los demás dolores en un solo punto este hecho lo corrobora la observación
de que tras el alivio por un final feliz de una gran preocupación que nos oprimía
pronto aparece otra en su lugar cuya materia ya estaba presente pero no podía
llegar como tal preocupación a la conciencia porque a ésta no le sobraba
capacidad para ello de modo que dicha materia de preocupación permanecía
desapercibida tan sólo como una figura obscura y nebulosa en el último extremo
del horizonte en cambio en el momento de disponer
nuevamente de espacio esta materia ya configurada se acerca y ocupa el trono
de la preocupación dominante del día aunque según su materia puede ser mucho
más ligera que la materia de la preocupación desaparecida es capaz de
inflarse de tal manera que aparentemente se iguala en magnitud a la anterior
llenando así por completo el trono de la preocupación principal del día la
alegría desmesurada y el dolor intenso siempre se dan en la misma persona
porque ambos se condicionan mutuamente y también están condicionados por una gran
vivacidad del espíritu como acabamos de ver no son producto de
la pura actualidad sino de la anticipación del futuro pero dado que el
dolor es esencial a la vida y también en cuanto a su grado solo determinado por
la naturaleza del sujeto de modo que los cambios repentinos de hecho no pueden
cambiar su grado por eso el júbilo o el dolor excesivos siempre se basan en un
error y una ilusión en consecuencia ambas tensiones
excesivas del estado de ánimo se podrían evitar por medio de la sensatez
todo júbilo desmesurado se basa siempre en la ilusión de haber encontrado algo
en la vida que de hecho no se puede hallar en ella a saber una satisfacción
permanente de los deseos o preocupaciones que nos atormentan y que
renacen constantemente de cada una de estas ilusiones hay que retornar más
tarde inevitablemente a la realidad y pagarla cuando desaparece con la misma
cuantía de amargo dolor que tenía la alegría causada por su aparición
en este sentido se parece bastante a un lugar elevado al que se ha subido y del
que solo se puede bajar dejándose caer por eso habría que evitar las ilusiones
pues cualquier dolor excesivo que aparece repentinamente no es más que la
caída desde semejante punto elevado o sea la desaparición de una ilusión que
lo ha producido por consiguiente podríamos evitar ambos si fuéramos
capaces de ver las cosas siempre claramente en su conjunto y en su
contexto y de cuidarnos de creer que realmente tienen el color con el que
desearíamos verlas la ética estoica se propuso
principalmente liberar el ánimo de todas estas ilusiones y sus consecuencias y de
dotarlo en cambio con una ecuanimidad inalterable
esta es la convicción que inspira a horacio en su conocida oda recuerda que
en tiempos arduos hay que conservar la ecuanimidad lo mismo que en buenos un
ánimo que domina prudentemente la alegría excesiva horacio de carmina la
mayoría de las veces sin embargo así como rechazamos una medicina amarga nos
resistimos a aceptar el sufrimiento es esencial a la vida de modo que no fluye
hacia nosotros desde fuera sino que cada uno lleva a la fuente inagotable del
mismo en su propio interior al contrario a modo de un pretexto siempre buscamos
una causa externa y singular para nuestro dolor incesante tal como el
ciudadano libre se construye un ídolo para tener una
porque nos movemos incansablemente de un deseo a otro y aunque ninguna
satisfacción alcanzada por mucho que prometía nos acaba de contentar sino
generalmente pronto se presenta como error vergonzoso no terminamos de
admitir que estamos llenando la bota de las danaides sino que corremos detrás de
deseos siempre nuevos pues mientras nos falta lo que deseamos
nos parece que supera a todo en valor pero cuando fue alcanzado se presenta a
otra cosa y así siempre estamos presos de la misma sed nosotros que anhelamos
la vida lucrecio de la naturaleza de las cosas
así o bien el movimiento va al infinito o bien cosa más rara que presupone
cierta fuerza de carácter continúa hasta que encontramos un deseo que no se puede
cumplir pero que tampoco se puede abandonar entonces tenemos en cierto
modo lo que buscamos para saber algo que en todo momento podemos acusar en lugar
de nuestro propio carácter como la fuente de nuestros sufrimientos y que
nos hace enemigos de nuestro destino pero que en cambio nos reconcilia con
nuestra existencia porque vuelve a alejar de nosotros la necesidad de
admitir el sufrimiento es esencial a esta existencia misma y que la verdadera
satisfacción es imposible la consecuencia de esta última forma de
desarrollo es un estado de ánimo algo melancólico que significa soportar
constantemente un gran dolor único y el desprecio resultante de todos los
pequeños sufrimientos o alegrías por lo cual se trata de un fenómeno algo más
digno que la constante persecución de ilusiones siempre nuevas que es mucho
más vulgar regla número 6
debemos vivir no como queremos sino cómo podemos poetas griegos no micos regla número 7
reflexionar a fondo sobre una cosa antes de emprenderla pero una vez que se ha
llevado a cabo se pueden esperar los resultados no angustiarse con repetidas
consideraciones de los posibles peligros sino desprenderse de todo el asunto
mantenéis el cajón del mismo cerrado del pensamiento y tranquilizarse con la
convicción de que en su momento se ha ponderado todo exhaustivamente si el
resultado no obstante llega a ser manu ello se debe a que todas las cosas están
expuestas al azar y al error regla número 8
y limitar el propio ámbito de acción así se da menos oportunidad de ataque al
infortunio la limitación nos hace feliz regla número 9 el prudente no aspira al placer sino a
la ausencia de dolor aristóteles de ética a nicómaco regla número 10 someterte a la razón si quiere someterlo
todo así aproximadamente es étnica de cartas a lucílio regla número 11
una vez que un infortunio se ha producido y no se puede remediar no
permitirse pensar que pudiera ser de otra manera como el rey david y los
elefantes capturados de otro modo uno se convierte en un torturador de sí mismo
terencio pero lo inverso tiene la ventaja de que
el castigo de sí mismo vuelve a uno más prudente en una próxima ocasión regla número 12
sobre la confianza con respecto a la confianza la epístola 15 de séneca como
también varias cosas de mí nada será tan provechoso como comportarse de manera no
llamativa y hablar muy poco con los demás pero mucho consigo mismo hay una
especie de seducción del diálogo que se introduce secretamente y engatusando nos
y no hace otra cosa que embriagarnos y sacar los secretos de amor nadie callará
lo que ha oído nadie dirá justo aquello que ha oído aquel que no puede callar
sobre un asunto tampoco mantendrá silencio sobre su autor
cada uno tiene alguna persona en la que confía tanto como los otros confían en
él aunque dominen sus habladurías y se conforme con el oído de una persona
finalmente informará al pueblo así lo que hace un momento era un secreto
estará en boca de todos regla número 13
cuando estamos alegres no debemos pedirnos permiso para ello con la
reflexión de sí a todas luces tenemos motivo para estarlo no hay nada que
tenga una recompensa más segura que la alegría porque en ella la recompensa y
la acción son una misma cosa y en esta alegre siempre tiene motivo
para ello a saber es justamente el de estar alegre nada hay que pueda
sustituir tan perfectamente como la alegría a cualquier otro bien cuando
alguien es rico joven bello y famoso hay que preguntarse si además es alegre para
enjuiciar su felicidad más a la inversa si es alegre no importa
si es joven viejo pobre o rico es feliz por ello debemos abrir todas las puertas
a la alegría cuando sea que llegue porque nunca llega a deshora
en cambio a menudo tenemos reparos en dejarla entrar porque primero queremos
considerar si realmente tenemos motivos para estar alegres o si eso no nos
distrae de nuestras reflexiones serias y preocupaciones profundas
lo que mejoramos con estas últimas es muy incierto mientras que la alegría es
la ganancia más segura y puesto que solo tiene valor para el presente es el bien
más elevado para aquellos seres cuya realidad tiene la forma de un presente
indivisible entre dos tiempos infinitos si es así que la alegría es el bien que
puede sustituir a todos los demás mientras que ningún otro bien la puede
sustituir a ella por consiguiente deberíamos preferir la adquisición de
este bien a la de cualquier otra cosa ahora bien es cierto que no hay nada que
contribuya menos a la alegría que las circunstancias externas de la fortuna y
nada que la favorezca más que la salud por eso debemos dar preferencia a ésta
ante todo lo demás y en concreto y conservar un alto grado de perfecta
salud cuya flor es la alegría su adquisición requiere evitar todos los
excesos también todas las emociones intensas o desagradables también todos
los grandes y constantes esfuerzos intelectuales finalmente al menos dos
horas de movimiento rápido al aire libre regla número 14
se podría decir que buena parte de la sabiduría de la vida se basa en la justa
proporción entre la atención que prestamos en parte al presente y en
parte al futuro para que la una no pueda estropear a la otra
muchos viven demasiado en el presente los imprudentes otros demasiado en el
futuro los miedosos y preocupados raras veces alguien mantendrá la medida justa
quienes solo viven en el futuro con sus ambiciones que siempre miran hacia
adelante y corren impacientes al encuentro de las cosas venideras como si
sólo éstas pudieran traer la verdadera felicidad y dejan que mientras tanto el
presente pase de largo sin disfrutarlo ni prestarle atención estas personas se
parecen a las no italiano de tease maine con su fajo de heno atado con una cuerda
delante de él para acelerar su paso siempre viven sólo a ínterin hasta que
mueren la tranquilidad del presente solo la
pueden molestar aquellos males que son seguros y cuyo momento de producirse es
igualmente seguro pero hay muy pocos que sean así porque o
bien son males solo posibles o en todo caso probables o bien son seguros pero
el momento de su agradecimiento es del todo incierto como por ejemplo la muerte
si nos entregamos a estos dos tipos de malestar no nos quedará ni un instante
de tranquilidad para no perder la serenidad de toda nuestra vida ante
males inciertos o indefinidos debemos acostumbrarnos a ver los primeros como
si nunca llegarán ya los segundos como si con seguridad nos acaecieran en el
momento actual regla número 15 un hombre que se mantiene sereno ante
todos los accidentes de la vida solo muestra que sabe cuan inmensas y
diversas son las posibles contrariedades de la vida y que por eso contempla un
mal presente como una pequeña parte de aquello que podría venir y a la inversa
quien sabe esto último y lo tiene en cuenta siempre mantendrá la serenidad regla número 16
todos hemos nacido en arcadia es decir que entramos en el mundo con muchas
exigencias de felicidad y goce y conservamos la energía esperanza de
realizarlas hasta que el destino nos agarra rudamente y nos muestra que nada
es nuestro y que todo es suyo porque tiene un derecho indisputable no sólo
sobre nuestras posesiones y adquisiciones sino sobre nuestros brazos
y piernas ojos y orejas y hasta sobre nuestra nariz del medio de la cara
después viene la experiencia y nos enseña que la felicidad y el placer son
puras quimeras que se nos muestran a lo lejos como una imagen engañosa
mientras que el sufrimiento y el dolor son reales se manifiestan inmediatamente
por sí mismos sin necesitar la ilusión o la expectación si aprendemos de su
enseñanza dejamos de perseguir la felicidad y el placer y solo procuramos
evitar en lo posible el dolor y el sufrimiento el prudente no aspira al
placer sino a la ausencia de dolor aristóteles ética a nicómaco
comprendemos que lo mejor que se puede encontrar en el mundo es un presente
indoloro tranquilo y soportable si lo conseguimos sabemos apreciarlo y nos
cuidamos mucho de estropearlo con un anhelo incesante de alegrías imaginarias
o con ansiosas preocupaciones cara a un futuro siempre incierto que de todos
modos estas manos del destino por mucho que
forjemos regla número 17
puesto que toda felicidad y todo placer son de carácter negativo mientras que el
dolor es positivo resulta que la vida no tiene la función de ser disfrutada sino
que nos es inflingida hemos de padecerla vive la vida la vida se termina
escapa los peligros quien ha atravesado su vida sin mayores
dolores físicos o psíquicos ha tenido la mayor suerte que ha podido encontrar no
le ocurre lo mismo a quien ha encontrado las mayores alegrías y placeres
quien pretende medir el curso de la vida según estos últimos aplica un parámetro
totalmente equivocado porque las alegrías son negativas pensar que puedan
hacernos feliz no es más que una ilusión cultivada y acariciada por la envidia
puesto que no se las experimenta positivamente en cambio si a los dolores
de modo que éstos son el parámetro de la felicidad de la vida y se miden por su
ausencia de lo dicho aquí se sigue que no hay que comprar los placeres al
precio de dolores aunque sólo sean dolores posibles porque de otro modo se
paga algo negativo e ilusorio con algo positivo y real
a la inversa en cambio es una ganancia cuando se sacrifican placeres para pagar
así el estar libre de dolor es las razones la misma en ambos casos es
indiferente si los dolores preceden o siguen a los placeres
el prudente no aspira al placer sino a la ausencia de dolor aristóteles de
ética a nicómaco una de las quimeras más grandes que
inhalamos en la infancia y de la que sólo nos libramos más tarde es
justamente la idea de que el valor empírico de la vida consista en sus
placeres que existan alegrías y posesiones que puedan hacernos
positivamente felices por eso se persigue su obtención
hasta que demasiado tarde llega al desengaño hasta que la caza de felicidad
y placer que en realidad no existe nos hace encontrar lo que realmente hay
dolor sufrimiento enfermedad preocupaciones y mil otras cosas
en cambio si reconociéramos temprano que los bienes positivos son una quimera
mientras que los dolores son muy reales solo estaríamos atentos a evitar estos
últimos cuando los vemos a lo lejos el prudente no aspira al placer sino a
la ausencia de dolor aristóteles de ética a nicómaco no hay que tomar rosas
porque las espinas pueden pinchar nos aquí parece encontrarse incluso la
verdadera idea fundamental del sí mismo lo que motivó a los cínicos a rechazar
todos los placeres acaso no era precisamente el pensar en los dolores
como vinculados de manera más directa o indirecta con los primeros donde les
parecía mucho más importante evitar los dolores que obtener placeres estaban
profundamente persuadidos de la negatividad del placer y de la
positividad del dolor por lo que de manera consecuente hicieron todo para
evitar el dolor rechazando con todo propósito los placeres que les parecían
las trampas para arrastrarlos a los dolores y aquí puede añadirse la vida de
los seres humanos tiene dos lados principales
uno subjetivo interior y otro objetivo exterior
el lado subjetivo interior afecta el bienestar y el malestar la alegría y el
dolor a lo que debemos atenernos respecto a ello lo acabamos de decir el
menor grado y cantidad posible de sufrimientos es lo mayor que se puede
conseguir así es el lado pasivo el lado objetivo exterior es la imagen que
representa nuestra manera de vivir el modo en que desempeñamos nuestro papel
aquí se encuentra la virtud el heroísmo los logros del espíritu es la parte
activa y aquí la diferencia entre las personas es mucho mayor que en aquel
otro lado donde la única distinción es un poco más o menos de sufrimiento
por eso deberíamos poner nuestra atención principalmente en este lado
objetivo de nuestra vida mientras la mayoría de las veces nos
fijamos en el otro lado el vivir bien puesto que nuestros actos se encuentran
en este lado objetivo el que se muestra externamente
los griegos llamaron la virtud y lo que pertenece a ella lo que es bello deber
y dado que solo en este lado hay grandes diferencias entre una persona y otra
incluso aquella que aquí se sitúa en el primer lugar en aquel primer lado no
obstante se parece bastante a las demás también para ella la felicidad positiva
no existe sino sólo el sufrimiento positivo como para todos los demás una
corona de laurel donde la veas es una señal una corona de laurel donde se te
aparece es una señal de sufrimiento más que de felicidad que te de torcuato
tasso regla número 18
en todas las cosas que afectan nuestro bienestar y malestar nuestras esperanzas
y temores hay que poner riendas a la fantasía
si los pintamos en la fantasía posibles sucesos felices y sus consecuencias
solo nos hacemos la realidad aún más insoportable construimos castillos en el
aire y después los pagamos caros con la decepción pero al pintarse posibles
infortunios puede tener consecuencias aún peores puede convertir a la fantasía
como dice gracián en nuestro verdugo casero
si tomáramos para las fantasías negras un tema muy lejano y lo escogiéramos
libremente no podría ser dañino porque al despertar de nuestro sueño sabríamos
enseguida que todo era invención y ésta contendría una advertencia contra
infortunios lejanos pero posibles sin embargo por provechoso que podría ser de
éstas no suele ocuparse nuestra fantasía sólo construir ociosamente castillos
alegres en el aire en cambio cuando alguna desventura ya nos amenaza
realmente a menudo la fantasía se dedica a recrear la pintando la siempre más
grande acercando la más y haciéndola más terrible de lo que es
no podemos deshacernos de un sueño de esta clase al despertarnos como lo
haríamos con uno alegre a este lo des dice inmediatamente la
realidad y lo que aún pudiera contener de aspecto posible lo dejamos en manos
del destino no pasa lo mismo al despertar de fantasías oscuras nos falta
el parámetro del grado de la probabilidad de la cosa
la hemos acercado y puesto ante nosotros su posibilidad en general es segura se
convierte para nosotros en algo verosímil y sufrimos mucha angustia las
cosas que afectan nuestro bienestar y malestar sólo las tenemos que tratar con
la capacidad de juicio que opera con conceptos en abstracto con la reflexión
sobria y fría no debemos dejar que la fantasía se acerque a ellas porque no es
capaz de juzgar solo nos muestra una imagen y está
emociona el ánimo inútilmente ya menudo de manera penosa
por tanto poner riendas a la fantasía regla número 19
no hay que entregarse a grandes júbilos ni a grandes lamentos ante ningún suceso
porque la variabilidad de todas las cosas puede modificarlo por completo en
cualquier momento en cambio disfrutar en todo momento y
presente lo más alegremente posible esta es la sabiduría de la vida pero la
mayoría de las veces hacemos lo contrario los planes y las
preocupaciones cara al futuro o también la nostalgia del pasado nos ocupan tan
plena y constantemente que casi siempre menospreciamos y descuidamos el presente
y sin embargo sólo este es seguro mientras que el futuro y también el
pasado casi siempre son diferentes de como los pensamos
engañándonos de esta manera nos privamos de toda la vida
aunque para la eu de money a esto es bastante adecuado de una filosofía más
seria resulta en cambio que si bien la búsqueda del pasado siempre es inútil la
preocupación por el futuro lo es a menudo y por eso solo el presente es el
escenario de nuestra felicidad lo cierto es sin embargo que este presente se
convierte en pasado a cada momento y entonces resulta tan indiferente como si
nunca hubiese existido donde queda pues un espacio para nuestra
felicidad regla número 20
mostrar ira u odio en palabras o en la expresión de la cara es inútil peligroso
imprudente ridículo y vulgar por eso no se debe mostrar la ira o el
odio de ninguna otra manera que en los actos
esto último se hará tanto más perfectamente cuanto más completamente
se habrá evitado lo primero regla número 21
puesto que los asuntos de la vida que nos conciernen aparecen y se entrelazan
de una manera totalmente inconexa fragmentaria sin relación entre ellos y
están en un contraste extremo sin tener nada más en común que el hecho de ser
nuestros asuntos debemos organizar nuestra manera de pensar los y de
preocuparnos por ellos igualmente de forma fragmentaria para que ésta les
corresponda es decir debemos poder abstraer debemos pensar arreglar
disfrutar sufrir cada cosa en su momento sin preocuparnos de todo lo demás
tener por así decirlo cajones para nuestros pensamientos donde abrimos uno
y cerramos todos los demás así una grave preocupación no nos
destruirá cualquier pequeño placer actual privándonos de todo sosiego una
reflexión no desplazará a otra la preocupación por un asunto grande no
alterará en todo momento la preocupación por 100 asuntos pequeños etcétera como
en tantas otras ocasiones aquí hay que ejercer una coacción sobre sí mismo en
la cual nos apoyará la reflexión de que cualquier persona debe sufrir de todos
modos tantas y tan grandes acciones y que una vida sin muchas acciones sería
imposible pero que una pequeña coacción de sí mismo
aplicada en el lugar justo puede prevenir a muchas coacciones posteriores
desde fuera del mismo modo como un pequeño segmento
de un círculo cerca del centro corresponde y equivale a un segmento 100
veces mayor en la periferia más externa nada permite sustraernos mejor a la
coacción externa que la coacción que nos aplicamos a nosotros mismos
por eso somete a la razón si quiere someterlo todo séneca de cartas a
lucílio además siempre mantenemos el poder sobre nuestra auto coacción y en
un caso extremo o cuando afecta el punto más sensible de nuestra naturaleza
podemos aflojar la en cambio la coacción externa es desconsiderada intolerante y
despiadada por eso está bien prevenir ésta por medio de aquélla regla número 22 la primera proposición de la demonología
es precisamente que esta expresión es un eufemismo y que vivir feliz sólo puede
significar vivir lo menos infeliz posible o dicho más brevemente de manera
soportable se podría defender muy bien la afirmación de que el fundamento de la
verdadera sabiduría de la vida en la frase de aristóteles consiste únicamente
en evitar en lo posible los incontables males de la vida sin interesarse en
absoluto por sus placeres y cosas agradables de otro modo sería falsa la
frase de voltaire la felicidad no es más que un sueño y el dolor es la realidad
pero de hecho es verdadera gran parte de la desgracia se debe la ignorancia
acerca de ello a la que favorece el optimismo
el joven cree que el mundo está hecho para ser disfrutado que es una morada de
la felicidad a la que des aciertan solo aquellos que no tienen la habilidad de
buscarla en ello lo animan las novelas los poemas y el falso brillo el mundo da
siempre y en todas partes a la apariencia externa
a partir de ese momento su vida consiste en el acoso emprendido con más o menos
reflexión de la felicidad positiva de la que cree por supuesto que consiste en
placeres positivos debe asumir el peligro de la desgracia a la que se
expone ya que su vida está orientada hacia la consecución de la felicidad
positiva y el placer la caza de un venado que no existe lo lleva
normalmente a la muy real y positiva desgracia el camino de la sabiduría de
la vida en cambio consiste en partir de la convicción de que toda felicidad y
placer sólo son de carácter negativo mientras que el dolor y la carencia son
de índole real y positiva a partir de ahí lo que orienta todo el
plan de vida es el propósito de evitar el dolor y de mantenerse alejado de la
carencia ya este respecto se puede lograr algo pero con cierta seguridad
sólo cuando no se altera el plan con la aspiración a la quimera de la felicidad
positiva una confirmación de esto es el principio
básico de miller en las afinidades electivas el necio corre detrás de los
placeres de la vida y se ve engañado porque los males que quería evitar son
muy reales y se ha dado un rodeo demasiado grande para evitarlos
abandonando algunos placeres innecesariamente no ha perdido nada
porque todos los placeres son quimeras sería indigno y ridículo lamentarse de
placeres perdidos regla número 23
el auto dice en la vida es como en el juego de dados si una tirada local como
la necesitas el arte debe corregir lo que el azar ofrece a segi
aproximadamente terencio de herencia de los a delfos
una parábola parecida es estar en la vida ocurre como en el ajedrez en ambos
hacemos un plan pero este queda del todo condicionado por lo que en el ajedrez
para el contrario y en la vida el destino las modificaciones que así se
producen generalmente son tan importantes que nuestro plan apenas es
reconocible en algunos rasgos básicos cuando lo realizamos regla número 24
sobre las edades de la vida lo que nos hace tan desgraciados en la
primera mitad de la vida aunque tiene tantas ventajas frente a la segunda es
la persecución de la felicidad a partir de la firme presunción de que debería
ser posible encontrarla en la vida a ello se debe que nuestra esperanza se
vea constantemente desilusionada y que estemos descontentos vemos ante nuestros
ojos las imágenes engañosas de una felicidad
soñada e indeterminada en forma de figuras que escogemos a capricho y en
vano buscamos su modelo original en la segunda mitad de la vida en lugar del
anhelo siempre insatisfecho de felicidad lo ocupa la preocupación por el
infortunio encontrar para ésta una solución es algo objetivamente posible
porque ahora estamos finalmente curados de aquella presunción y sólo buscamos la
tranquilidad y en lo posible la ausencia de dolor de lo cual puede resultar un
estado notablemente más satisfactorio que el primero puesto que deseamos algo
alcanzable y esto tiene mayor peso que las
carencias propias a la segunda mitad de la vida regla número 25
debemos intentar conseguir que veamos aquello que poseemos con la misma mirada
como lo estaríamos mirando si alguien nos lo quitara sea lo que sea propiedad
salud amigos amantes esposa e hijos la mayoría de las veces solo sentimos su
valor después de haberlos perdido si lo conseguimos en primer lugar la posesión
nos hará más inmediatamente felices y en segundo lugar prevenimos entonces por
todos los medios la pérdida no expondremos lo que poseemos a ningún
peligro evitaremos que se enojen los amigos no pondremos a prueba la
fidelidad de las mujeres vigilaremos la salud de los niños
al mirar todo aquello que no poseemos solemos pensar cómo sería si eso fuese
mío y de este modo llegamos a sentir la falta en lugar de ello ante las cosas
que poseemos deberíamos pensar a menudo cómo sería si perdiera esto regla número 26
poner una meta a nuestros deseos frenar nuestras apetencias tomar nuestra ira
tener siempre en mente que el ser humano no puede alcanzar más que una mínima
parte de todo lo deseable y que muchos males son inevitables
así podremos soportar y renunciar además también en posesión de la mayor riqueza
y del mayor poder nos sentiremos miserables
mientras emprendas una obra lee y consulta siempre a los doctos acerca de
cómo puedes llevar la vida con la mente serena que el deseo siempre necesitado
no te atormente ni tampoco el miedo y la esperanza ante cosas poco útiles oración
de epístolas regla número 27
observar más a menudo a los que se encuentran peores que a los que parecen
estar mejores en comparación con nosotros para nuestros verdaderos males
no hay consuelo más eficaz que la observación de sufrimientos mucho más
grandes de otros al lado aquel que nos da el trato con los compañeros en la
desgracia que se encuentran en la misma situación como nosotros regla número 28
sobre las edades de la vida es un error compadecer la falta de
alegría de la vejez y lamentar que algunos placeres les son negados todo
placer es relativo a saber no es más que la satisfacción el saciar una necesidad
el hecho de que el placer queda suprimido cuando se elimina la necesidad
es tampoco lamentable como el de que alguien no puede seguir comiendo después
de levantarse de la mesa o que no puede seguir durmiendo
después del descanso nocturno es mucho más correcto el juicio de platón sobre
la vejez por considerarla feliz en cuanto finalmente se calma la apetencia
carnal por las mujeres la comodidad y la seguridad son las necesidades
principales de la vejez por eso los viejos aman sobre todo el
dinero como sustituto de las fuerzas que les faltan al lado de ello están los
placeres de la comida que sustituyen los placeres del amor en lugar del deseo de
ver viajar y aprender lo ocupa el de enseñar y hablar pero es una suerte para
el anciano si conserva el amor por el estudio por la música e incluso por el
teatro regla número 29
la riqueza acorde con la naturaleza está delimitada y es fácil de conseguir pero
la de las vanas ambiciones se derrama al infinito
diógenes laercio vida de los filósofos entre los deseos unos son naturales y
necesarios otros naturales y no necesarios otros no son ni naturales ni
necesarios sino que nacen de la habana opinión
diógenes laercio vida de los filósofos regla número 30
la actividad el emprender algo o incluso solo aprender algo es necesario para la
felicidad del ser humano quiere poner en acción sus fuerzas y percibir de alguna
manera el éxito de estas actividades tal vez porque esto le garantiza que sus
fuerzas pueden cubrir sus necesidades por eso durante largos viajes de recreo
uno se siente a veces muy infeliz esforzarse y luchar contra algo que se
resiste es la necesidad más esencial de la naturaleza humana la inmovilidad que
sería plenamente suficiente para el placer tranquilo le resulta imposible
superar obstáculos es el placer más completo de su existencia para él no hay
nada mejor los obstáculos pueden ser puramente de
carácter material como en el actuar y en el emprender cosas de carácter
espiritual como en el estudio y la investigación la lucha con ellos y la
victoria sobre ellos son los placeres completos de su vida
si le falta en ocasiones las crea como puede
en este caso su naturaleza la empuja inconscientemente a buscar peleas a
tramar intrigas o a cometer bribonadas y otras maldades según las circunstancias regla número 31
para las ambiciones no hay que tomar como guía las imágenes de la fantasía
sino los conceptos generalmente ocurre lo contrario particularmente en la
juventud la meta de nuestra felicidad se fija en forma de algunas imágenes que a
menudo vemos en la fantasía durante toda la vida o hasta asumida y que en
realidad son fantasmas burlones porque cuando las hemos alcanzado se desvanecen
y vemos que no cumplen nada de lo que prometen de esta clase son ciertas
escenas aisladas de la vida hogareña burguesa y campestre imágenes del hogar
de los alrededores cada loco con su tema entre estas cosas también hay que
incluir la imagen de la amada esto es natural porque la intuición por ser lo
inmediato también tiene un efecto más inmediato sobre nuestra voluntad
que el concepto la idea abstracta que solo nos proporciona lo general no el
detalle y que solo tiene una relación indirecta con la voluntad
pero el concepto por el contrario cumple su palabra siempre debe guiarnos y
determinar nos ciertamente siempre necesitará aclaraciones y paráfrasis en
forma de algunas imágenes regla número 32
al menos nueve décimos de nuestra felicidad se basan únicamente en la
salud porque de ésta depende en primer lugar el buen humor donde está presente
parece que las circunstancias externas desfavorables y hostiles se soportan
mejor que las más felices cuando un estado enfermizo nos pone de mal humor o
nos angustia comparece la manera en que se ven las mismas cosas en días de salud
y alegría bien días de enfermedad lo que produce nuestra felicidad o desgracia no
son las cosas tal como son realmente en la conexión exterior de la experiencia
sino lo que son para nosotros en nuestra manera de comprenderlas
en segundo lugar la salud y la alegría que la acompaña pueden sustituir a todo
lo demás pero nada la sustituye a ellas finalmente sin ellas es imposible
disfrutar de cualquier fortuna externa de modo que para un enfermo que la posee
es inexistente con salud todo puede ser una fuente de
placer por eso un mendigo sano es más feliz que un rey enfermo por eso no
carece de razón el hecho de que nos preguntemos los unos a nosotros siempre
por el estado de la salud en lugar de otras cosas y que nos deseamos
mutuamente que nos encontremos bien porque éste constituyen nueve décimos de
toda la felicidad de ello se sigue que en la mayor de las necedades consiste en
sacrificar la salud a lo que sea adquisiciones erudición fama promoción y
menos aún satisfacciones carnales y placeres fugaces
al contrario siempre hay que posponer a ella todas y cada una de las otras cosas regla número 33
debemos llegar a dominar la impresión de lo intuitivo y presente que es
desproporcionadamente fuerte frente a lo puramente pensado y sabido no por su
materia y contenido que a menudo son muy insignificantes sino por su forma por
prestarse a la intuición por su inmediatez con las que la impresión
importuna el ánimo y altera su tranquilidad o incluso hace vacilar lo
en sus propósitos algo agradable a lo que hemos renunciado
después de reflexionar nos excita al verlo
un juicio nos hiere aunque conocemos su incompetencia una ofensa no se enfurece
aunque somos conscientes de su bajeza la falsa apariencia de la presencia real
de un peligro pesa más que 10 buenas razones contra su existencia
las mujeres sucumben casi siempre ante esta impresión y entre los hombres hay
pocos que puedan valerse del contrapeso suficiente de la razón para no sufrir
los efectos de impresiones cuando no podemos dominar las del todo con el
recurso a pensamientos puros entonces lo mejor es neutralizar una impresión por
medio de otra contraria por ejemplo la impresión de una ofensa por medio de
encuentros con aquellos que nos tienen en alta estima
la impresión de un peligro que amenaza por medio de la observación real de lo
que actúa en contra de él cuando todos los que nos rodean son de
otra opinión que nosotros y se comportan según ella es cosa ardua no dejarse
conmocionar por ellos aunque estemos convencidos de su error porque lo
existente lo que se puede ver por ser fácilmente abarcable con la mirada actúa
siempre con su plena fuerza los pensamientos y las razones
en cambio requieren tiempo y tranquilidad para ser elaborados
mentalmente de modo que no los podemos tener presentes en cada momento
para un rey fugitivo que viaja de incógnito la secreta ceremonia de
sumisión de su acompañante habitual debe de ser un apoyo casi necesario para que
no acabe dudando de sí mismo según lo que hemos dicho el conocimiento
intuitivo que nos importó una en todo momento y da a lo insignificante e
instantáneamente presente una importancia y significación
desproporcionadas constituía una perturbación y falsificación constante
del sistema de nuestros pensamientos lo que también ocurre a la inversa en
esfuerzos físicos donde los pensamientos perturban la captación intuitiva pura regla número 34
cuando miramos el transcurso de nuestra vida y vemos como hemos fallado ciertas
oportunidades de suerte y hemos provocado ciertos momentos de infortunio
el curso errático del laberinto de la vida siete de fausto podemos excedernos
fácilmente en reproches contra nosotros mismos porque el curso de nuestra vida
no es en absoluto simplemente nuestra propia obra sino el producto de dos
factores a saber de la serie de acontecimientos y de la serie de
nuestras decisiones y lo es incluso de tal manera que en ambas series nuestro
horizonte es muy limitado y que no podemos predecir de lejos nuestras
decisiones y menos aún prever los acontecimientos sino que de ambas series
sólo conocemos las decisiones y acontecimientos actuales
por eso cuando nuestra meta todavía se halla lejos ni siquiera podemos
dirigirlos directamente hacia ella sino solo de manera aproximada y guiándonos
por conjeturas es decir según nos lo indican las circunstancias debemos
decidirnos en cada instante con la esperanza de acertar de tal manera que
nos acercamos a nuestra meta principal así las circunstancias dadas y nuestros
propósitos básicos se pueden comparar con fuerzas que tiran en dos direcciones
distintas y la diagonal resultante es el pulso de nuestra vida regla número 35
lo que más frecuentemente y casi forzosamente descuidamos y dejamos de
tener en cuenta en nuestros planes de vida son las transformaciones que el
tiempo mismo opera en nosotros a ello se debe que a menudo trabajamos en
dirección a asuntos que una vez alcanzados ya no son adecuados para
nosotros o también que pasamos los años con los trabajos preparatorios para una
obra que nos quitan inadvertidamente las fuerzas para la obra misma regla número 36
el medio más seguro para no volverse infeliz es no desear llegar a ser muy
feliz es decir poner las exigencias de placer posesiones rango honores a un
nivel muy moderado porque precisamente la aspiración a la felicidad y la lucha
por ella atrae en los grandes infortunios
pero esa moderación también es sabia y aconsejable por el mero hecho de que ser
infeliz es muy fácil mientras que ser feliz no solo es difícil sino del todo
imposible en particular no conviene edificar la
felicidad sobre un fundamento muy ancho por medio de nuestros requisitos porque
si se sostiene sobre tal fundamento se derrumba con la mayor facilidad puesto
que el edificio de nuestra felicidad se comporta a este respecto a la inversa de
cualquier otro que se sostiene más firmemente sobre una base más amplia
mantener las exigencias lo más modestas posibles en relación con los propios
medios de todo tipo es la manera más segura de evitar las grandes desgracias
pues toda felicidad positiva sólo es una quimera
en cambio el dolor es real quién escoge la medianía dorada seguro
que sigue alejado de la suciedad de la cabaña corroída permanece modesto lejos
del lujo envidiado del palacio en si pescó más sacude el viento a la fuerte
copa del pino y en pesada caída se derrumban las altas torres y los
relámpagos golpean las cumbres de las montañas
horacio de carmina regla número 37
como en la vida el sufrimiento predomina y es positivo mientras que los placeres
son negativos aquel que toma la razón como el conductor de sus acciones
ponderando en todo lo que enfoca las consecuencias y el futuro tendrá que
aplicar muy a menudo el psuv cine y avs cine y para asegurar la mayor ausencia
de dolor para toda la vida tendrá que sacrificar la mayoría de las veces los
placeres y las alegrías más intensas a ello se debe que la razón juega
generalmente el p

apel de un mentor malhumorado que solicita siempre la
renuncia sin prometer siquiera algo a cambio que no sea una existencia
relativamente libre de sufrimientos esto se debe al hecho de que la razón
abarca con sus conceptos la totalidad de la vida y el resultado de ésta en el
caso que se puede calcular como más afortunado no es otro que el antes
mencionado la necedad sólo agarra una punta de la vida y ésta puede ser muy
placentera regla número 38
cada uno vive en un mundo diferente y éste resulta ser diferente según la
diferencia de las cabezas conforme a ésta puede ser pobre insípido ya no bien
rico interesante y significativo incluso la diferencia que el destino las
circunstancias y el entorno crean en el mundo de cada uno es menos importante
que la primera además esta última puede cambiar en manos del azar
la primera está irrevocablemente determinada por la naturaleza
por eso para bien y para mal es mucho menos importante lo que sucede a uno en
la vida que la manera en que lo experimenta o sea el tipo y el grado de
su receptividad en cualquiera de las maneras no razonable que a menudo uno
envidia a otro por algunos sucesos interesantes de su vida en lugar de ello
debería tener envidia de la sensibilidad gracias a la cual esos sucesos parecen
tan interesantes en su descripción el mismo acontecimiento que resulta tan
interesante cuando lo vive un genio en una cabeza sosa se habría convertido en
una escena insípida del mundo cotidiano así la misma escena que para un
melancólico puede ser trágica lo es mucho menos para un flemático y un
sanguíneo por eso deberíamos aspirar menos a la
posesión de bienes externos que a la conservación de un temperamento alegre y
feliz de una mente sana que en buena medida dependen de la salud una mente
sana en un cuerpo sano juvenal de sátiras
al principio de la euro de money a he dicho que lo que tenemos en lo que
representamos son aspectos muy secundarios frente a lo que somos
únicamente el estado de la conciencia es lo duradero y lo que tiene un efecto
constante todo lo demás sólo tiene una influencia pasajera
el predominio del intelecto sobre la voluntad puesto que está siempre causa
mucho sufrimiento y poca alegría verdadera el gran vigor y capacidad del
intelecto que expulsa el aburrimiento y hace al ser humano interiormente rico
que logra infinitamente más que todas las distracciones que la riqueza puede
comprar además un ánimo contento y razonable estas son las cosas que
importan mucho con respecto a la felicidad de nuestra existencia el
estado la condición de la conciencia es absolutamente lo principal porque sólo
la conciencia es lo inmediato mientras que todo lo demás es inmediato por y
dentro de este puesto que nuestra vida no es inconsciente como la de las
plantas sino consciente y tiene como base y condición una
conciencia es evidente que la condición y el grado de plenitud de esta
conciencia es lo más esencial para una vida agradable o desagradable regla número 39
ya he dicho que debido al poder secreto que preside incluso los sucesos más
azarosos de nuestra vida deberíamos acostumbrarnos a considerar todo
acontecimiento como necesario un fatalismo que resulta bastante
tranquilizador y que en el fondo es correcto sin embargo de la pura ley
causal se sigue que verdaderamente posible ha sido sólo aquello como dice
correctamente diódoro me la dijo en mi obra el mundo
como voluntad y representación que ha llegado a ser real o que aún está por
llegar a ser real pero el campo de la posibilidad sólo
aparece en parte tanto más grande que el de la realidad porque el concepto abarca
de un solo golpe toda una infinidad mientras que el tiempo infinito en el
cual aquélla se realiza no puede ser los dados por lo cual no podemos abarcar
todo el campo de la realidad es infinito como el tiempo y por eso nos parece más
pequeño en parte se trata sólo de una
posibilidad teorética en concreto de esta manera
posible es aquello que puede suceder pero lo que puede suceder sucede con
seguridad pues de no ser así no puede suceder la realidad es la conclusión
para el cual la posibilidad aporta las premisas
era patente que aquello cuyo fundamento está sentado sigue inevitablemente es
decir que no puede no ser de modo que es necesario pero sólo se tomaba como
orientación esta última determinación y se decía necesario es lo que no puede
ser de otra manera o cuyo contrario es imposible
pero se dejaba fuera de consideración la razón y la raíz de dicha necesidad se
pasaba por alto la relatividad de toda necesidad que resultaba de ello
construyendo así la ficción totalmente impensable de algo absolutamente
necesario es decir de un algo cuya existencia sería tan imprescindible como
el efecto de una causa pero sin ser de hecho efecto de una causa por lo cual no
dependería de nada y esta frase adicional es una petición
absurda puesto que contradice la proposición de la causa partiendo de
esta ficción y diametralmente en contra de la verdad se declaraba como lo
contingente precisamente todo aquello que estaba sentado por una causa por
considerar la relatividad de su necesidad a la que se comparaba por
aquella necesidad absoluta totalmente absurda y contradictoria en su concepto
kant mantiene esta determinación radicalmente equivocada de lo
contingente y la edad como explicación en la crítica de la razón pura incluso
entra en la contradicción más patente consigo mismo cuando dice todo lo
contingente tiene una causa y añade contingente
es aquello tuyo no se es posible más el no ser de lo que tiene una causa es
absolutamente imposible por lo cual es necesario
por cierto el origen de toda esta explicación errónea de lo necesario y lo
contingente ya lo podemos encontrar en aristóteles en concreto en de
generaciones y de corrupciones donde se define lo necesario como aquello cuyo no
se es es imposible frente a él está aquello cuyo ser es
imposible y entre ambos se halla lo que puede ser y no ser es decir lo que
deviene y perece y esto sería lo contingente según lo que decía antes
está claro que esta explicación como muchas otras de aristóteles se debe al
hecho de quedarse parado en los conceptos abstractos sin remontarse a lo
concreto e intuitivo es la fuente de todos los conceptos abstractos y desde
la cual éstos deben controlarse constantemente algo cuyo no ser es
imposible es algo que puede pensarse en el mejor de los casos en abstracto
pero si nos vamos al concreto real e intuitivo resulta que no encontramos
nada que pueda confirmar esta idea ni siquiera como algo posible excepto dicha
consecuencia de un fundamento dado pero cuya necesidad es relativa y
condicionada aprovecha la ocasión para añadir algunas
observaciones sobre los conceptos de la modalidad
puesto que toda necesidad se basa en la proposición del fundamento y por eso
mismo es relativa resulta que originariamente y en su último
significado todos los juicios apodícticos son hipotéticos sólo se
convierten en categorías con la añadidura de una menor a ser tonía o sea
en la proposición conclusiva si esta menor queda aún sin determinar y
si se expresa esta indeterminación nos encontramos con un juicio problemático
lo que en general como regla es apolítico es una ley natural siempre
puede ser sólo problemático con respecto a un caso singular porque primero debe
darse realmente la condición que pone el caso bajo la regla y a la inversa lo que
es necesario apolítico en particular como tal cada cambio en particular
necesario por su causa de hecho y expresado en general es a su
vez sólo problemático puesto que la causa que se ha producido sólo afecta el
caso singular mientras que el juicio ha político y siempre hipotético
sólo enuncia leyes generales y nunca se refiere inmediatamente a casos
singulares la razón de ello reside en el hecho de que lo posible sólo existe en
el campo de la reflexión y para la razón en cambio lo real en el campo de la
intuición y para el entendimiento lo necesario para ambos de hecho la
diferencia entre necesario real y posible sólo existe en abstracto y
conceptualmente en el mundo real en cambio los tres
coinciden en uno mismo porque todos los acaecimientos se producen necesariamente
y asia acontecen por causas que a su vez tienen causas de modo que todos los
acontecimientos del mundo tanto grandes como pequeños son una concatenación
estricta de lo que acaece necesariamente conforme a ello todo lo real es al mismo
tiempo necesario y no hay diferencia entre realidad y necesidad en el mundo
fáctico ni tampoco entre realidad y posibilidad
porque lo acaecido es decir lo no realmente devenido no era posible puesto
que las causas sin las cuales no pudo aparecer en absoluto
tampoco acaecieron ellas mismas ni pudieron aparecer en la gran
concatenación de las causas de modo que era algo imposible en consecuencia todo
proceso es necesario o bien imposible sin embargo todo esto solo vale para el
mundo real empírico o sea para el conjunto de las cosas singulares del o
totalmente singular como tal si cambio miramos desde la razón las cosas en
general concibiéndolas en abstracto entonces la necesidad la realidad y la
posibilidad vuelven a separarse reconocemos como posible en general todo
lo que corresponde a las leyes a priori que pertenecen a nuestro intelecto o sea
lo que conforme a las leyes empíricas de la naturaleza es posible en este mundo
aunque nunca ha llegado a ser real de modo que distinguimos claramente lo
posible de lo real aunque los real en sí mismo también es
siempre el necesario solo lo concibe como tal quién conoce su causa
la parte de ésta es y se llama lo contingente
esta observación también nos brinda la llave para aquella disputa sobre la
posibilidad entre el mecánico diódoro y el estoico crisipo a la que cicerón
expone en el libro de fato diódoro dice solo lo que llega a ser real ha sido
posible y todo lo real también es necesario
en cambio crisipo dice mucho es posible que nunca llega a ser real porque sólo
lo necesario llega a ser real
podemos aclararnos esto de la siguiente manera la realidad es la conclusión de
una deducción para la cual la posibilidad es la premisa pero para ello
se requiere no sólo la mayor sino también la menor sólo las dos juntas dan
la posibilidad completa porque la mayor sólo da una posibilidad teorética en
general en abstracto que por sí misma aún no hace posible nada en absoluto es
decir capaz de llegar a ser real para esto hace falta a la menor que
proporciona la posibilidad para el caso singular subiéndolo a la regla
de esta manera se convierte inmediatamente en realidad por ejemplo
mayor todas las casas por tanto también mi casa pueden quemarse menor mi casa se
incendia conclusión mi casa se quema
toda proposición general o sea toda mayor determina con respecto a la
realidad las cosas solo bajo una premisa y por tanto hipotéticamente por ejemplo
el poder quemarse tiene como premisa el incendiarse
esta premisa se introduce en la menor la mayor por así decirlo carga el cañón
pero sólo cuando la menor acerca la mecha se produce el disparo de la
conclusión esto vale siempre para la relación entre posibilidad y realidad
puesto que la conclusión que es el enunciado de la realidad siempre sigue
necesariamente resulta que todo lo que es real también es necesario
eso también se entiende por el hecho de que ser necesario solo quiere decir ser
consecuencia de una razón dada esta es una causa cuando se trata de lo
real por lo que todo lo real es necesario
por consiguiente vemos que aquí coinciden en uno solo los conceptos de
lo posible lo real y lo necesario y no sólo el último presupone el primero sino
también a la inversa lo que lo separa es la limitación de nuestro intelecto por
la forma del tiempo porque el tiempo es lo que media entre posibilidad y
realidad la necesidad de los acontecimientos
particulares se puede comprender al conocer completamente todas sus causas
pero la coincidencia de todas estas causas diversas e independientes entre
ellas nos parece contingente siendo la independencia entre ellas precisamente
el concepto de contingencia pero dado que cada una de ellas era la
consecuencia necesaria de su causa cuya cadena no tiene comienzo se muestra que
la contingencia es un fenómeno puramente subjetivo que resulta de la limitación
del horizonte de nuestro entendimiento y es tan subjetivo como el horizonte
óptico dentro del cual el cielo toca la tierra regla número 40
habitualmente tratamos de serenar el gris del presente especulando sobre
posibilidades favorables y nos inventamos 100 esperanzas y lúcas que
todas ellas están preñadas de una decepción si permanecen incumplidas en
lugar de ello haríamos mejor el tomar todas las posibilidades malas como
objeto de nuestra especulación lo cual nos motivaría en parte a tomar
precauciones para prevenirlas en parte daría lugar a sorpresas agradables si no
se cumplen los caracteres sombríos y miedosos encontrarán más sufrimientos
imaginarios pero menos reales que los alegres y despreocupados porque quien lo
ve todo negro y siempre teme lo peor no se habrá equivocado tantas veces en el
cálculo como aquel que siempre atribuye a las cosas bellos colores
y perspectivas alegres regla número 41
cuando se ha producido algo malo no permitirse siquiera el pensamiento de
que pudiera haber sido de otra manera que pudiera ser diferente fatalismo ya
hemos hablado de él es bueno de manera inmediata pero no de manera indirecta regla número 42
una de las insensateces mayores y más frecuentes es hacer amplios preparativos
para la vida no importa de qué tipo sean en relación con ellos también se calcula
al principio la plena duración de una vida humana a la que sin embargo sólo
muy pocos alcanzan pero además aunque vivieran tanto tiempo es demasiado corto
para los planes porque su realización siempre requiere mucho más tiempo de lo
que se suponía por añadidura como todos los asuntos humanos están expuestos al
fracaso y a los obstáculos a tal punto que raras veces se los puede llevar a
término y si finalmente se ha logrado todo no se ha tenido en cuenta que el
ser humano mismo cambia con los años y que no conserva las mismas capacidades
para los esfuerzos ni para disfrutar el propósito que uno ha perseguido
trabajando toda su vida les resulta imposible disfrutarlo en la vejez no es
capaz de llenar la posición alcanzada con tantos esfuerzos es decir las cosas
llegan demasiado tarde para él oa la inversa él llega demasiado tarde a las
cosas que había querido lograr y realizar algo relevante porque el gusto
de la época ha cambiado la nueva generación no se interesa por ello otros
se han anticipado por caminos más cortos porque esfuerzas a tu espíritu demasiado
débil para planes eternos horacio de carmina
el motivo de esta frecuente equivocación es el natural engaño según el cual la
vida vista desde su comienzo parece infinita o cuando se mira atrás desde el
final del camino parece extremadamente breve géneros de teatro sin duda este
engaño tiene su lado bueno porque sin él difícilmente se llegaría a hacer jamás
algo grande regla número 43
y aquel que fue ricamente dotado por la naturaleza aquí la expresión es adecuada
en su sentido más propio no necesita obtenerse el exterior
nada más que la libertad del ocio para poder disfrutar de su riqueza interior
si solo consigue este ocio en el fondo es el más feliz y esto es tan cierto
como el hecho de que el yo nos es infinitamente más próximo que él no yo
todo lo exterior es y sigue siendo no yo únicamente lo interior la conciencia y
su estado son el yo y sólo en él se halla nuestro bienestar y malestar al
margen estos conceptos de yo y no yo son demasiado imprecisos para la metafísica
porque el lyon no es algo simple sin embargo para la luz demonología son
suficientes regla número 44
la verdad principal de la demonología sigue siendo que importa mucho menos lo
que se tiene o representa de lo que se es
la mayor fortuna es la personalidad 7 de diván de oriente y occidente
en todo y con todo en realidad uno disfruta sólo de sí mismo si el yo mismo
no vale mucho entonces todos los placeres son como vinos deliciosos en
una boca con un regusto a hiel como los grandes enemigos de la
felicidad humana son dos el dolor y el aburrimiento la naturaleza también dio a
los seres humanos una protección contra ambos contra el dolor que mucho más
frecuentemente es espiritual y físico la alegría
y contra el aburrimiento el espíritu sin embargo ambos no están emparentados
y en los grados más altos probablemente incluso son incompatibles
el genio ex pariente de la melancolía aristóteles dice que todos los hombres
geniales son melancólicos cicerón de disputa ciones dushku lanas y los ánimos
muy alegres solo tienen capacidades espirituales superficiales por eso
cuanto mejor una naturaleza está armada contra uno de estos males tanto peor
suele estarlo contra el otro ninguna vida puede permanecer del todo libre de
aburrimiento y dolor ahora bien significa un favor especial del destino
cuando un ser humano se ve principalmente expuesto a aquel de los
dos males contra el que la naturaleza le ha armado mejor o sea si manda mucho
dolor allí donde hay mucha alegría para soportarlo y mucho ocio libre allí donde
hay mucho pero no a la inversa
porque el espíritu hace sentir el dolor de manera doble y múltiple y para una
mente alegre sin espíritu la soledad y el ocio sin ocupación son del todo
insoportables regla número 45
de mal genio es aquel que ante oportunidades iguales a favor y en
contra de él no se alegra cuando el resultado le es favorable pero que se
enoja cuando le es desfavorable de buen genio alegre es aquel que se alegra de
un buen resultado y no se enoja cuando es desfavorable la sensibilidad para
impresiones agradables y desagradables es muy diferente en diferentes personas
lo que a uno casi le desespera a otro solo le da risa
la naturaleza produjo gente rara en su tiempo algunos que siempre miran con
ojos contentos y se ríen como los loros de un gaitero y otros tienen un aire tan
agrio que no muestran los dientes en una sonrisa aunque en estos mismo cura sé
que la broma es para reirse shakespeare de el mercader de venecia razón designa
esta diferencia con las palabras difícil y simple cuanto mayor es la sensibilidad
para impresiones desagradables tanto menor suele ser la que responde a las
agradables y viceversa la razón de esta diferencia parece ser
la mayor o menor tensión el tono de los nervios y el estado del aparato
digestivo la dificultad es la gran sensibilidad para todas las impresiones
desagradables la incoherencia se comporta a la inversa cuando los
desarreglos corporales la mayoría de las veces radicados en el sistema nervioso o
digestivo dan lugar a un grado muy alto de dificultad entonces el menor disgusto
puede ser motivo para el suicidio en el grado más alto de dificultad incluso ni
siquiera ha de producirse un accidente especial sino que por el mero desagrado
constante del cansancio de la vida se realiza el suicidio con una
premeditación tan fría y una determinación tan firme que el enfermo
al que generalmente ya se ve está siempre a punto y aprovecha el
primer momento sin vigilancia para precipitarse sin vacilar o luchar hacia
el único alivio natural este suicidio te resulta de una dificultad manifiesta es
patológico y como tal es perturbación del alma lo describe esquirol
detalladamente pero la magnitud de una desgracia puede llevar incluso a la
persona más sana al suicidio la diferencia solo consiste en la
diferente magnitud del motivo y es relativa porque la dificultad y la
incoherencia tienen infinitas graduaciones diversas
cuanto menor es el infortunio que se convierte en motivo mayor tiene que ser
la dificultad y tanto más patológico es el caso y
cuanto mayor es el infortunio tanto más sano y simple es la persona dejando de
lado los estados transitorios y medios hay por tanto dos tipos de suicidio el
del enfermo por dificultad y el del sano por desgracia debido a la gran
diferencia entre la dificultad y la incoherencia no hay ningún accidente lo
bastante pequeño para no convertirse en motivo de suicidio si la dificultad es
lo bastante grande y ninguno tan grande que tenga que ser un tal motivo para
cualquier persona a partir de la gravedad y la realidad de
la desgracia hay que juzgar el grado de salud del suicida si se quiere suponer
que una persona perfectamente sana debería ser tan simple que ninguna
desgracia pueda anular sus ganas de vivir entonces es correcto decir que
todos los suicidas son enfermos mentales pero en realidad físicamente enfermos
pero quién es totalmente sano en ambas formas de suicidio el asunto es
finalmente el mismo el sufrimiento insoportable supera a las naturales
ganas de vivir pero así como hacen falta mil onzas para quebrar una tabla gruesa
mientras que una delgada quiebra con una onza la misma relación hay entre el
motivo y la susceptibilidad y a fin de cuentas es como los accidentes puramente
físicos un leve resfriado mata a un enfermo pero hay resfriados de los que
mueren incluso el más sano no cabe duda de que el sano cuando toma esta decisión
ha de luchar mucho más duramente que el enfermo mental a quien en el grado más
extremo la decisión no le cuesta casi nada
en cambio este ha pasado ya anteriormente un largo período de
sufrimiento hasta llegar a un ánimo tan bajo lo que siempre facilita las cosas
es que los sufrimientos espirituales nos hacen insensibles para los corporales lo
mismo como a la inversa la transmisión hereditaria de la disposición al
suicidio demuestra que la parte subjetiva de la determinación parece ser
la más fuerte regla número 46
aristóteles definen la vida filosófica como la más feliz ética a nicómaco regla número 47
/ lo que uno tiene están principalmente los amigos
más esta posesión tiene la particularidad de que el poseedor tiene
que ser en la misma medida propiedad del otro
en un libro de huéspedes del siglo 17 que pertenecía a los reyes de sajonia y
se encuentra en el castillo de caza de moritzburg apuntado por algún noble de
entonces amor verdadero amistad duradera y todo lo demás al infierno
sobre la amistad aristóteles de ética a nicómaco regla número 48 sobre la felicidad en general vale la
pena leer y es bonito parís hoteles de ética a nicómaco
la felicidad pertenece a los que se bastan a sí mismos
la felicidad no es cosa fácil es muy difícil encontrarla dentro de nosotros
mismos e imposible encontrarla en otra parte
sanford obras volumen 4 caracteres y anécdotas regla número 49
la definición de una existencia feliz sería una existencia tal que vista
objetivamente o porque aquí importa un juicio subjetivo según una reflexión
fría y madura sería decididamente preferible al no ser del concepto de una
tal existencia se sigue que la queremos por ella misma pero no solamente por el
miedo a la muerte y de ello se sigue a su vez que quisiéramos que fuera de
duración infinita si la vida humana se adecua o puede
adecuarse al concepto de una tal existencia es una pregunta que como se
sabe mi filosofía niega la demonología en cambio presupone sin
más su afirmación regla número 50
toda realidad es decir todo presente colmado consiste en dos mitades el
objeto y el sujeto en una combinación tan necesaria y esencial como la del
oxígeno y del hidrógeno en el agua si la mitad objetiva es absolutamente igual
pero la subjetiva diferente o a la inversa la realidad o el presente ya no
es el mismo la mitad objetiva por muy buena que sea solo da una realidad y un
presente malos si la mitad subjetiva es tosca y mala como un hermoso paisaje
cuando hace mal tiempo o cuando se capta en una cámara oscura mala sobre una
placa mal alisada la mitad objetiva se encuentra en manos
del destino y es variable la mitad subjetiva somos nosotros mismos
y esta es esencialmente invariable de ello se desprende claramente hasta qué
punto nuestra felicidad depende de lo que somos de nuestra individualidad
mientras que la mayoría de las veces sólo se tiene en cuenta nuestro destino
y aquello que tenemos el destino puede mejorar y la persona
moderada no le pide mucho pero un necio no deja de ser un necio y un zoquete
grosero será eternamente un zoquete grosero aunque en el paraíso estuviera
rodeado de huríes la mayor suerte es la personalidad juguete diván de oriente y
occidente pero demonología lo que funda la diferencia en la suerte
de los mortales se puede reducir a tres puntos uno lo que uno es
es decir la personalidad en el sentido más alto donde se incluyen salud vigor
belleza carácter moral espíritu y formación del espíritu 2 lo que uno
tiene es decir sus bienes materiales y posesiones
3 lo que uno representa esto se constituye de la opinión que otros
tienen de uno del rango y de la reputación
en el número 1 se basa la diferencia entre los seres humanos que disponen la
naturaleza y de ellos se desprende ya que será mucho más esencial y radical
que las diferencias producidas por las instituciones humanas mencionadas en los
números 2 y 3 sin duda alguna el primer punto es con
mucho el más esencial para su felicidad o desgracia porque lo verdaderamente
principal la auténtica existencia del ser humano es a todas luces lo que
propiamente sucede en su interior su bienestar interior que es el resultado
de su sentir querer y pensar en un mismo entorno cada uno vive en un
mundo diferente es un microcosmos los mismos procesos exteriores afectan a
cada uno de manera diversa y la diferencia que únicamente surge por
medio de esta constitución interior es mucho mayor que aquella que las
circunstancias exteriores imponen entre las diversas personas de manera
inmediata cada uno se enfrenta solo a sus representaciones sentimientos
manifestaciones de la voluntad las cosas externas sólo tienen una influencia en
la medida en que son originadas por aquéllas pero sólo en aquellas vive
realmente son las que hacen su vida feliz o infeliz
un temperamento alegre que resulta de una salud perfecta y de una feliz
organización un espíritu claro vivo penetrante y de comprensión vigorosa una
voluntad moderada y suave son ventajas que ni rango ni riqueza pueden sustituir
los objetivos es mucho más esencial que lo objetivo constituye nueve décimas con
respecto al placer esto es válido desde el proverbio el
hambre es el mejor cocinero hasta el nivel del genio o del santo al anciano
le deja indiferente la muchacha que para el joven es el zoom de bonus
puesto que todo lo que existen sucede para el ser humano sólo existe
inmediatamente en su conciencia y sucede en esta al parecer lo más esencial es la
consistencia de la conciencia misma y esta misma importa mucho más que las
configuraciones que se producen en ella todos los lujos y placeres representados
en la conciencia amada de un necio son pobres frente a la conciencia de
cervantes cuando escribió el don quijote en una cárcel incómoda
lo que uno tiene por sí mismo lo que le acompaña en la soledad sin que nadie se
lo pueda dar o quitar esto es mucho más importante que todo lo que posee o lo
que es a los ojos de otros una persona llena de espíritu se
entretiene a la perfección en la soledad más absoluta con sus propios
pensamientos y fantasías mientras que una persona con el espíritu
romo siente aburrimiento a pesar de constantes distracciones de teatro
fiestas y excursiones un carácter bueno moderado y suave puede
estar contento con circunstancias muy modestas en cambio un carácter malo
envidioso no lo está por muy rico que sea que te dice con razón en el diván la
mayor suerte es la personalidad desde fuera se puede influir mucho menos
en las personas de lo que se cree cuantos placeres no resultan totalmente
superfluos e incluso molestos e importe unos alguien disfruta siempre del placer
de una individualidad extraordinaria si lo subjetivo la personalidad son como
vimos lo más importante lo peor es por otro lado que la parte subjetiva no está
en nuestro poder sino que está invariablemente determinada para toda la
vida mientras que el tener y lo que representamos nosotros todos aspectos
principales o simplemente son alcanzables lo único que está en nuestro poder con
respecto a la personalidad es que la aprovechemos de la manera más ventajosa
posible es decir que le demos aquel tipo de formación que mejor le conviene y que
evitemos cualquier otra que nos pongamos en el lugar estado dedicación etcétera
que correspondan a esa personalidad y segundo que conservemos la posibilidad
de disfrutar de ella esto requiere el conocimiento de sí
mismo de ello surge el carácter adquirido sobre el que antes he
mencionado el mundo como voluntad y representación según esto se gana mucho
más si se emplean las propias fuerzas para la formación de la personalidad y
no para la adquisición de bienes de fortuna sólo que no debe descuidarse
este último empeño hasta tal extremo que lleve a la pobreza además la formación
de la individualidad debe ser apropiada muchos conocimientos vuelven aún más
tonta inservible e insufrible a una persona limitada y corriente
en cambio la mente extraordinaria sólo llega a disfrutar su individual
por medio de la adquisición de los conocimientos que les son adecuados
muchos ricos son infelices porque carecen de conocimientos y sin embargo
por regla general todos están más empeñados en adquirir bienes que en
formarse cuando resulta que lo que uno es de hecho contribuye mucho más a la
felicidad que lo que uno tiene la personalidad acompaña a uno a doquier
y en cualquier momento su valor es absoluto y no relativo como los otros
dos componentes incluso ofrece el aprecio del propio valor
tan esencial para nuestra felicidad un alimento mucho más sólido que el tercer
componente a diferencia del segundo y del tercer componente no está sometida a
la suerte es decir al azar de modo que no se le puede quitar a nadie como a la
inversa tampoco se puede adquirir solo el tiempo la edad la disminuye
aunque con excepción del carácter moral todo lo demás está sometido a ellos este
es el único punto en que los componentes 2 y 3 tienen una ventaja pero en la
medida en que la vejez disminuye las capacidades mentales también disminuyen
las pasiones que causan tormentos los números 2 y 3 tienen algunos efectos
recíprocos si tienes vales algo petróleo de ‘el
satiricón’ y a la inversa la opinión de otros puede proporcionarnos posesiones
sólo los necios preferirían tener un rango en lugar de posesiones el valor de
las posesiones está tan generalmente reconocido en nuestros días que no
necesitan recomendaciones en comparación con ellas el número 3 es
de índole muy etérea en el fondo es la opinión de otros su
valor inmediato es problemático pues se basa en nuestra vanidad
hay casos en que resulta despreciable más su valor directo puede llegar a ser
muy grande ya que a menudo nuestras posesiones en nuestra seguridad personal
dependen de ella hay que distinguir ambas cosas porque
uno representa es decir la opinión de los demás sobre nosotros no parece ya a
primera vista algo esencial para nuestra felicidad por eso se llama vanidad
vanitas no obstante es propio a la naturaleza humana otorgarle un gran
valor resulta casi inexplicable cuánta alegría
sienten todas las personas siempre que perciben señales de la opinión favorable
de otros que alarga de alguna manera su vanidad
a menudo las señales de aplauso de los demás puede consolar a alguien de una
desgracia real o de la falta de los bienes del primer y segundo tipo y a la
inversa es sorprendente hasta qué extremo las personas se sienten
ofendidas por cualquier herida de su humanidad cualquier degradación o
menosprecio esta es la base del sentimiento de honor y esta propiedad
puede ser muy útil para la buena conducta como sucedáneo de la moral sin
embargo una persona inteligente debemos dejar en lo posible este sentimiento lo
mismo cuando se siente halagada como cuando se siente herida
pues hay una relación entre ambos sentimientos y otro modo sigue sometida
a la triste esclavitud de la opinión ajena tan insignificante tan pequeño es
lo que oprime o eleva a un ánimo ambicioso horacio de epístolas
cualquiera debe aspirar a una buena reputación es decir a tener un buen
nombre a un rango alto solo aquellos que sirven al estado
a la fama en un sentido más elevado sólo pueden aspirar muy pocos fin has escuchado el arte de ser feliz
de arthur schopenhauer una producción de ama audiolibros todos
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