Introducir solo tecnología en la escuela no es innovar. Óscar Martín Centeno, director y maestro

Mucha gente piensa que,
simplemente para cambiar los espacios o para introducir tecnología
en las aulas, ya estás innovando. Y para mí esto no es así. La innovación educativa
parte de un concepto muy claro: debemos conseguir que el rol del alumno
y el rol del docente se transformen. Que no sean simplemente
una persona activa y un montón de niños y niñas pasivos
que reciben información, sino que podamos,
a través de metodologías activas, empezar a conseguir
que tengan mayor participación. Y que sean capaces, también, de crear
y de generar las diferentes propuestas que se ponen en marcha en las aulas.

Para mí, es la clave. Y esto se puede hacer
con tecnología o sin ella. Lo más importante es que este alumno
se convierta en protagonista, pero protagonista en serio, que cuando se trabaje
sobre un contenido concreto, sean ellos mismos quienes puedan generar
este contenido audiovisual, o hacer una representación de teatro
para hablar de un contenido, o preparar en papel algunas propuestas
para que después puedan debatirlas. Es decir, que aprendan más
porque aprenderán de forma activa y, sobre todo,
que cambiemos completamente los roles. Que el profesor
se convierta en un facilitador, en una persona que es capaz de impulsar, de motivar al alumnado, y que los alumnos, al mismo tiempo,
empiecen a tener un papel cada vez más activo en la educación, porque es lo que les pedirá la vida. La clave fundamental para mí es
que antes se enseñaba la lección y ahora se diseñan
experiencias educativas.

Haces un diseño
para que la gente participe, porque los estudiantes
puedan aportar distintas propuestas. La base de todo
es conseguir que el alumnado adquiera esta responsabilidad, que ellos mismos
cojan el contenido y digan: “Con esta idea lo puedo aplicar
a este otro tipo de factor que puede tener un cambio en el entorno, que pueda mejorar lo que estamos viviendo, que pueda transformar también
lo que hacemos en el aula”. Y ellos son rápidos
por tener estas ideas, son rápidos para aplicar el contenido. Sólo necesitamos
diseñar buenos escenarios para que sean sus protagonistas. No pasa nada para que no hayas hecho
el tema completo de los vertebrados. Sí que pasaría si no supiéramos
cómo los estudiantes son capaces generar contenido audiovisual
con lo que han aprendido, si son capaces de poder comprender
que un pájaro que ven es vertebrado. Cómo se aplica
el conocimiento en la realidad? Ésta es la clave de todo. Yo creo que lo más importante
es plantearse pequeños hitos, pequeños pasos para avanzar y poder conseguirlo. Somos un centro público
con las mismas limitaciones que cualquier centro público: atención a la diversidad,
con inmigración, etcétera.

Pero lo más interesante de todo
es que, si te planteas que realmente quieres empezar
un proceso de transformación, primero, que obviamente
te ayudará tener medios y poder comprarlos poco a poco. Pero no lo tendrás en un año
porque el presupuesto anual llega hasta dónde llega. Nosotros empezamos a hacerlo
paso a paso. Empezamos comprando
unos pequeños dispositivos para realizar un proyecto. Al año siguiente,
Compramos otros, y así avanzamos progresivamente hasta tener lo que necesitábamos
para el proyecto final que tenemos desarrollado ahora. Pero yo creo que una reforma educativa, o una rebelión educativa,
para hacer algo realmente impactante, se trata más de ganas, de ilusión,
que de recursos. Los recursos nunca vendrán mal, y si tienes recursos, mucho mejor, pero nunca empieces nada
con la tecnología.

Es mi forma de verlo. Si tú pones simplemente tecnología
en un centro educativo pero, en lugar de tener libros,
tener libros digitales en formato PDF, no estás cambiando absolutamente nada. Si pones tecnología,
que sea por algo. Cuando hacemos mapas mentales, se puede hacer un mapa mental
con un dispositivo, pero puedes hacer un mapa mental
perfectamente en una cartulina. Cuando hacemos exposiciones orales en vídeo,
se puede realizar una exposición oral en clase. Cuando haces un debate en la radio digital, se puede hacer grabandolo
simplemente con un ordenador y un par de micrófonos.

Siempre se puede hacer cosas. Lo único que necesitamos es el poco tiempo que nos dejan por innovar, que es una dificultad muy añadida
que tenemos los centros educativos, que prácticamente
no hay tiempo para hacer nada, y siempre pedimos,
también, que relajen la burocracia. Yo creo que, ahora mismo,
todos los centros estamos trabajando bien, estamos haciendo todo lo que podemos y debemos intentar conseguir
que los papeles no acaben coartando la libertad de acción y el desarrollo de las iniciativas
que están llevando a cabo los docentes. Porque si nos dan algo de tiempo y nos bajan un poco la burocracia, yo estoy convencido de que,
paso a paso y poco a poco, cualquier centro educativo
se puede entregar a la innovación educativa.

Con proyectos variados,
con lo que quieran hacer. Habrá centros que les encanta el arte,
centros que les encanta el teatro, centros que les encanta la música, y puedan generar contenidos
y proyectos educativos basados ​​en estos focos de interés. Creo que es una cuestión que va a ocurrir. La innovación educativa es imparable. La sociedad nos lo pide,
nos lo requiere. Debemos preparar adecuadamente
nuestros niños y niñas. Y lo que debemos pedir como centros educativos
en la administración es tiempo y recursos
para poder acompañar el enorme esfuerzo que ya están
empezando a hacer los docentes..

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